Te invitamos a escuchar este profundo episodio de los «Ejercicios Espirituales». De hecho, el Padre Jesús Ceja nos motiva a meditar sobre nuestro destino final. Por consiguiente, el tema central de esta plática es «La vocación a la trascendencia». Además, el sacerdote nos ayuda a comprender el gran misterio de la eternidad.
El encuentro definitivo con Dios
Ciertamente, todos nos preguntamos qué sucede exactamente después de la muerte. Por lo tanto, el invitado responde a esta inquietud iluminado por la Sagrada Escritura. Evidentemente, al llegar al final de nuestra vida, nos encontraremos inevitablemente con el juicio divino. Sin embargo, no debemos temer si hemos vivido verdaderamente en el amor.
Del mismo modo, el programa explica claramente la diferencia fundamental entre los juicios. Por un lado, enfrentaremos el juicio particular inmediatamente después de morir. En ese momento, el alma se presentará delante de su Creador. Igualmente, nos veremos a nosotros mismos exactamente como Dios nos ve, sin excusas.
Por otro lado, también existirá un juicio universal al final de los tiempos. En consecuencia, Jesucristo regresará en su inmensa gloria para juzgar a todas las naciones. Definitivamente, la sentencia eterna dependerá totalmente de nuestras acciones en la tierra. Principalmente, seremos juzgados por la caridad y el amor hacia nuestro prójimo.
La misericordia divina y el purgatorio
Además, el Padre Ceja aborda el importante tema espiritual del purgatorio. Por supuesto, es un estado de amor necesario para la purificación de nuestra alma. Ciertamente, nada manchado puede entrar directamente a la santísima presencia del Señor. Por esta razón, es fundamental orar y ofrecer misas por las benditas ánimas.
También, el mensaje nos recuerda una hermosa y consoladora verdad de fe. En realidad, Dios no creó a ningún ser humano para la condenación eterna. Más bien, todos fuimos diseñados por Él para gozar de la salvación en el cielo. Así que, el mayor deseo de nuestro Padre es abrazarnos para siempre.
Para terminar, te animamos a compartir este valioso mensaje de esperanza cristiana. Ciertamente, el mundo actual necesita recordar urgentemente nuestra verdadera vocación celestial. Por consiguiente, medita frecuentemente sobre estas profundas verdades durante tu día. En definitiva, nuestro verdadero hogar no se encuentra en este mundo terrenal. ¡Prepárate diariamente para tu glorioso encuentro con el Señor!
25/03/13

