En este emotivo episodio de «María, Madre Nuestra», la conductora Gabriela Hernández profundiza en un acontecimiento fundamental de la historia de la salvación: el momento en que La Virgen María se consagra a Dios. Basándose en los estudios del Padre Tiberio Molinari y las revelaciones a la mística Luisa Piccarreta, analizaremos cómo, desde su más tierna infancia y con pleno uso de razón, María decidió entregarse por completo a la Divina Voluntad.
El misterio de cuando La Virgen María se consagra a Dios
Contrario a lo que podríamos pensar de una niña pequeña, la tradición y la mística nos revelan que María poseía una madurez espiritual extraordinaria. Por consiguiente, el acto de presentación en el templo no fue simplemente un ritual impuesto por sus padres, sino una decisión libre y amorosa. Al entender cómo La Virgen María se consagra a Dios, comprendemos que la verdadera santidad implica una renuncia voluntaria a nuestros propios planes para dejar que el Creador tome posesión absoluta de nuestra vida, transformando incluso nuestros sufrimientos en dones preciosos.
El sacrificio heroico de San Joaquín y Santa Ana
Para que este acto de entrega fuera posible, fue necesaria la generosidad heroica de sus padres. San Joaquín y Santa Ana, a pesar de haber deseado una hija durante años de esterilidad, no dudaron en devolverle a Dios el regalo que Él les había confiado. Su ejemplo nos enseña que las familias cristianas están llamadas a ser semilleros de vocaciones y a no obstaculizar, sino fomentar, el deseo de sus hijos de servir al Señor, aunque esto implique una dolorosa separación física.
Una invitación a la Maternidad Espiritual
Finalmente, el programa nos invita a pasar de la admiración a la acción. No basta con saber que La Virgen María se consagra a Dios; debemos imitarla buscando nuestra propia consagración en la vida diaria. Además, Gabriela Hernández hace un llamado urgente a la audiencia para unirse en oración y petición al Papa Francisco, solicitando la definición del dogma de la Maternidad Espiritual de María, reconociéndola oficialmente como Madre de la Iglesia y de toda la humanidad.
25/05/15

